Superficie y accesos
Conviene tener identificado el espacio candidato: parte de una nave, un porche cubierto o una zona de finca con acceso desde vía pública.
Trabajamos por rondas de acompañamiento, ya que cada visita diagnóstica requiere tiempo dedicado en la propia finca o nave. Reservar un sitio significa asegurar un hueco en ese calendario y recibir, con antelación, la información que necesitamos preparar antes de la visita.
Una reserva no es un compromiso de compra ni un contrato de servicios. Es la solicitud de un espacio en el calendario técnico para iniciar el proceso descrito en la página de inicio: contacto inicial, visita diagnóstica, propuesta de diseño y calendario, implantación acompañada y seguimiento posterior.
Antes de confirmar fecha, solemos pedir información básica sobre la superficie disponible, el tipo de cultivo o producción y si existe ya alguna experiencia previa de venta directa, aunque haya sido informal.
Conviene tener identificado el espacio candidato: parte de una nave, un porche cubierto o una zona de finca con acceso desde vía pública.
Un resumen aproximado de qué se produce y en qué meses ayuda a estimar desde el inicio el surtido mínimo viable.
Es útil saber quién de la cooperativa podría atender el punto de venta y con qué disponibilidad horaria real.
Si existe alguna limitación municipal conocida sobre horarios, cartelería exterior o venta ambulante, se revisa junto con la visita.
Uno de los puntos que se define durante la reserva es qué material de señalética se necesitará y qué formato de registro de ventas resulta más adecuado según la disponibilidad de conexión y equipos en la finca.
Esto permite que, cuando llega la visita diagnóstica, ya exista una idea de partida sobre cartelería de horarios y sobre si el registro de ventas será en papel, en una hoja de cálculo sencilla o en una tableta con conexión.
Con esta información preparamos la primera conversación. No implica ningún compromiso por parte de la cooperativa.